Català: “Bresó pasea a los ministros por nuestra ciudad, con promesas a largo plazo, pero no es capaz de regularizar una situación que viene desde 1981”

26 Marzo. El Ayuntamiento de Torrent permite la estafa en la venta de pisos en el barrio de Xenillet. Según los informes municipales, toda una manzana de edificios situados en las calles Malvarrosa, Albaes i Xenillet se encuentran declarados en ruina desde 1981.
De hecho, ya en 1981 el entonces alcalde socialista Rafael Marín Martínez emitió un bando en el que se hacía una llamada de solidaridad a todos los vecinos de Torrent para que colaboraran en el realojo de las 20 familias que habitaban en estas viviendas. Pasados 6 meses, en los que tan sólo se realizaron obras en uno de los bajos de los edificios, las familias regresaron a sus casas, pero la declaración de ruina permaneció vigente sin que el Ayuntamiento lo notificara en ningún momento al registro de la propiedad.

Esta declaración constituye una carga para las viviendas que al no constar en el registro de la propiedad no se ha tenido en cuenta en las operaciones de compra y venta, momento en el que se produce la estafa.

Pasados 26 años el Ayuntamiento no ha procedido en ningún momento a su notificación. En esa situación, al solicitar la cédula de habitabilidad, los nuevos inquilinos se encuentran con esta carga y no pueden dar de alta la luz y el agua: ni pueden vivir en esas casas, ni pueden venderlas de nuevo sin estafar a otras personas.

Como muchos no tienen recursos para comprar una nueva vivienda, se ven obligados a vivir allí en condiciones infrahumanas, al no tener luz ni agua, o bien, enganchando la luz a otro contador, con todos los peligros que ello conlleva.

En las últimas semanas, cuatro familias han acudido al Ayuntamiento en busca de alguna solución, aunque sin éxito. El consistorio torrentino prevé la demolición del edificio dentro de su plan de actuación en el Xenillet, bien para construir otro bloque de edificios en los que realojar a los vecinos o bien para crear una zona verde. Sin embargo, este plan se desarrollará a lo largo de diez años y los nuevos inquilinos necesitan una solución urgente.

Si la finca debe demolerse, los vecinos exigen que el consistorio se reúna con ellos y les plantee una solución. Pero mientras los edificios sigan en pie, los afectados por la estafa piden que el Ayuntamiento les permita dar de alta el agua y la electricidad para poder vivir en condiciones. Además, los vecinos aseguran que hace cerca de un año, sí le dieron de alta la luz y la electricidad a un comercio situado en uno de los bajos de la calle Malvarrosa, por lo que no comprenden cómo ahora se niegan a hacerlo con viviendas.

La candidata del Partido Popular de Torrent, Mª José Català, ha mostrado su indignación ante la permisividad del consistorio declarando:“no es de recibo que en nuestro municipio se produzcan estas situaciones con pleno conocimiento del equipo de gobierno que se muestra impasible y no ha tomado las medidas oportunas para regularizar la situación de estas viviendas”.

“La situación de estas viviendas es una muestra más de la desidia y el desinterés del equipo de gobierno por solucionar los problemas reales de nuestro municipio”, ha afirmado Català.

“Bresó pasea a los ministros por nuestra ciudad, con promesas a largo plazo, pero no es capaz de regularizar una situación que viene desde 1981. Me gustaría saber qué solución piensa darles a estos vecinos; esperemos que no sea la misma que ha dado a los vecinos de Camí d'Albal, a quienes ha abandonado a su suerte, con indemnizaciones irrisorias”.