OLEADA DE INCENDIOS Y ROBOS EN TORRENT
el 7 abr En: Noticies - sin comentarios
7 Abril de 2007.
José Rufino Huélamo ya no sabe qué hacer y hasta teme por su vida. El pasado martes denunció ante la Policía Nacional el último de una serie de incendios en una vivienda de Torrent de su propiedad utilizada como almacén de maquinaria y herramientas para su trabajo. “Todos han sido intencionados y se han producido en poco más de un mes, el último con tres o cuatro focos”, lamentó.
“He sufrido pérdidas de 230.000 euros por el fuego y los destrozos. El negocio se ha hundido”, lamentó el propietario, que además de incendios ha hecho frente a varios robos de material. En su denuncia, presentada en la Comisaría de Torrent, achaca lo ocurrido a “intereses urbanísticos”.
“Me han ofrecido en dos ocasiones comprarme el inmueble, pero yo no estoy interesado en vender y la finalidad de estos incendios es causar la ruina del edificio, como así ha sido”, explicó la víctima a la policía.
La vivienda a la que se refiere la denuncia está situada en el número 25 de la calle Xocolaters, cerca del barrio del Senillet. Se ubica en un solar, ya que otras que había en la zona han sido derruidas. Tiene 150 metros cuadrados y Huélamo la usa para guardar aparatos y herramientas propias de su trabajo en instalación de aire acondicionado y sistemas de ventilación.
Robo con camiones
A los incendios se suman una serie de robos del material que el afectado almacena. “El más grave se produjo el 10 de noviembre, pero desde entonces hubo tres o cuatro más seguidos”, lamentó el propietario.
Huélamo no olvida lo que ocurrió ese día. “Debió correrse el rumor de que iban a derribar mi vivienda y se juntaron un grupo de 40 o 50 vecinos de la zona que cargaron mi mercancía con camiones y se la llevaron”, explicó el hombre.
Al descubrir lo ocurrido lo denunció a la Policía Nacional, que recuperó parte del material y detuvo a una de las personas presuntamente implicadas en la sustracción. Sin embargo, la pesadilla no cesó.
Como mantiene en su denuncia, recibió amenazas de muerte por parte de un desconocido: “Si mi hermano no sale esta noche de la comisaría, cualquier día te van a encontrar en el barranco apuñalado y muerto. No me mires a la cara o te daré una paliza”, fueron algunas de las palabras que, según Huélamo, le llenaron de temor y desesperación.
Hasta el momento en que se produjo el incendio del martes, ocurrido a las siete de la tarde, Huélamo se había esforzado en “tapiar, cerrar posibles entradas, apuntalar la entrada e incluso bloquearla con máquinas pesadas para evitar más robos”.
Pero su afán por proteger el almacén no ha servido de nada. Ahora tiene una casa con graves daños estructurales y la práctica totalidad del material se ha echado a perder. Como describió en la denuncia presentada ante la policía, se ha producido la “ruina total del edificio”.

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