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Hoy vemos como se crítica a la Iglesia por todos los rincones de nuestra sociedad, se critica a sus máximos dirigentes, se le crítica desde hacer su propia memoria histórica, según palabras del señor López Aguilar “La Iglesia apadrinó la Guerra Civil como una cruzada”, La Iglesia se aproximó a un bando, pero para no acercarse –esto puede sonar como algo fascista-, pero lo hizo puesto que desde el inicio de la II República, quemaron iglesias y conventos, en la guerra asesinaron a miles de personas, simplemente por ir a misa, o ser sacerdote, Quien lea el estudio del obispo Montero sobre las víctimas religiosas de la guerra civil podrá poner en cuarentena las palabras de López Aguilar.

Vemos como nuestro gobernante, elegido democráticamente, y muchos compañeros suyos, se olvidan de lo que se quieren olvidar, pero recuerdan que la Iglesia estuvo al lado de Franco, esta en contra de la libertad, de la democracia... y se olvidan de personas como el cardenal Vidal y Barraquer o de los curas vascos, leales al Gobierno de Madrid. (O del Cardenal Segura recordando a Franco que usurpaba el Trono de Alfonso XIII.), o como un amigo de un familiar condenado a muerte por los dos bandos, uno por ir a misa, y el otro por ser un demócrata.

El olvido llega hasta hoy, Hasta sus beneficiarios silencian el papel de la Iglesia a favor de las libertades en los últimos años de la dictadura, desde los gritos de “Tarancón al paredón), la condena del Papa Pablo VI, de la pena de muerte en España, como podemos ver , gracias al hoy Beato Juan XXIII , y sus enseñanzas, la Iglesia Católico apoyó la democracia en España. (Busquen en google, el discurso del Cardenal Tarancón en la Coronación del Rey Juan Carlos) . Las iglesias acogían reuniones de los sindicatos clandestinos, de los perseguidos partidos. Si mal no recuerdo, a los dirigentes sindicales del histórico Proceso 1001 los detuvieron precisamente acogidos a fuero de sagrado, hoy la democracia en España es lo que es gracias, en parte, a la Iglesia.

Durante estos años y hasta el año dos mil cuatro, la Iglesia (separada del Estado), ha mantenido unas buenas relaciones con los distintos gobiernos de España, e incluso con Felipe González (alumno claretiano que en la HOAC descubre el humanismo cristiano que le lleva al socialismo), gobierno del PSOE, pasando por el gobierno de Aznar.

En el último año del gobierno de Aznar, coincidiendo con la Guerra de Irak, encontramos como Juan Pablo II, critica la invasión de Irak, y en el Ángelus del 23 de Febrero de 2003, dice; “Desde hace algunos meses la comunidad internacional vive con gran aprensión por el peligro de una guerra, que podría turbar toda la región de Oriente Próximo y agravar las tensiones ya presentes, por desgracia, en este inicio del tercer milenio Es necesario que los creyentes, independientemente de la religión a la que pertenezcan, proclamen que jamás podremos ser felices los unos contra los otros; jamás el terrorismo y la lógica de la guerra podrán asegurar el futuro de la humanidad. ¡Jamás! ¡jamás!.”

Asimismo vemos como el candidato a la presidencia del gobierno, Sr Rodríguez Zapatero, acude a la Misa de Canonización que celebra el Papa, en Madrid..., parece que si el gana continuaremos teniendo los mismas buenas relaciones... pero esto cambia con la llegada al poder de este señor.

En 2005, se elige a un nuevo Papa, Benedicto XVI, se aprueba el matrimonio gay en España, hay un ligero bache, pero este se intenta solucionar con la visita del nuevo Papa a Valencia, Zapatero, intenta cambiar el viaje del Papa para que Joseph Ratzinger pase por Madrid, y ZP, no tenga que visitar Valencia (tiene miedo del abucheo que podría llevarse), el Papa llega, y en un encuentro de las familias, que están presentes miembros del gobierno, el Papa se va y las buenas relaciones se mantienen, (aún con los desprecios de ZP)

Se mantienen hasta que la libertad de expresión de los cardenales, y la libertad que tienen de manifestarse, (al igual que hicieron algunos compañero suyos), choca con las ideas del gobierno y algunos de sus ministros o asesores, les mandan callar, pero nadie puede mandar callar a nadie en este país demócrata, y en este clima, yo me pregunto: ¿dónde estaban en 1969, cuando la Iglesia daba la cara por la libertad, todos estos que ahora sacan el fantasma de los obispos brazo en alto, tetrarcas y de hecho mandan nuevamente a Tarancón (Rouco, Amigo, Cañizares Gascó al paredón?.

Un católico