La normativa de la UE puede hacer desaparecer esta tradición que se celebra en el municipio desde 1606
La alcaldesa de Torrent, Mª José Català, pedirá a la UE que tenga en cuenta la celebración de festividades como la Entrada de la Flor
Torrent, 31/01/2009 - La Cofradía Virgen del Rosario celebra como todos los años desde 1606, la tradicional Entrada de la Flor el 1 de febrero. Sin embargo, este año puede ser el último si no se pone una solución a la normativa de la UE que entrará en vigor en 2010.
La Entrada de la Flor reúne cada año a clavarios, cofrades y amigos para hacerle entrega a la Virgen del Rosario la primera rama florecida de almendro del año. Durante la mañana, los miembros de la cofradía del Rosario se dirigen a cortar la rama que ofrecerán a la Virgen por la tarde. Ya por la tarde, a partir de las 20 h., aproximadamente, se inicia un recorrido entre la parroquia de San Luis Bertrán y la parroquia de la Asunción, en la que participan los cofrades tirando carretillas sujetas por pinzas, y que acompañan a un torrentino que porta la rama de almendro.
Una vez llegados a la parroquia de la Asunción y realizada la ofrenda, se dirigen a la plaza mayor para realizar una cordà en un recinto cerrado y vallado por motivos de seguridad. En total se lanzan entre 12.000 y 15.000 cohetes de trayectoria errática en una hora.
Esta festividad, se remonta a las fiestas paganas que los romanos dedicaban a la diosa Flora con motivo de la llegada de la primavera. Con el paso de los siglos, la festividad tomó carácter religioso ya que en 1606, la cofradía de la Virgen del Rosario comenzó a ofrecer la primera rama de almendro florida a la Virgen, como muestra del paso del invierno a la primavera. Hoy es una de las fiestas populares más arraigadas de la ciudad que peligra con la entrada en vigor de la normativa de UE. Por ese motivo, la alcaldesa de Torrent, Mª José Català, pedirá a la UE que tenga en cuenta la celebración de festividades como la Entrada de la Flor, en la que "los cohetes son uno de los elementos imprescindibles de la fiesta y su desaparición supondría la eliminación de una tradición de cuatro siglos", ha señalado la alcaldesa.


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