Las ayudas que podrán llegar hasta los 9.000 euros se concederán una vez acabada la obra y concedida la licencia de actividad 

Torrent, 12/02/2009 - El Ayuntamiento de Torrent  ha anunciado que concederá subvenciones de hasta 9.000 euros a todas aquellas fallas que adapten sus casales con medidas de insonorización que eviten molestias a los vecinos. El Ayuntamiento es consciente que la actividad de los casales falleros deben regirse por la tradición fallera y la autorregulación, como ocurre en los cerca de 400 casales falleros que existen en la ciudad de Valencia. Al tiempo, sólo pueden realizar actividades relacionadas con esta actividad fallera y si quieren realizar cualquier otra actividad deberán cumplir la legislación que regule la misma para disponer de licencia de actividad.

     Torrent quiere ahora primar que los casales se adapten a la normativa de insonorización y para ello dará subvenciones de hasta 9.000 euros a todas aquellas fallas que arreglen sus locales para evitar molestias al vecindario. Las ayudas se concederán una vez finalicen las obras de mejora y a todos los que tengan la licencia de actividad concedida por el Ayuntamiento.

     Hasta el momento son unas siete las fallas que se pueden beneficiar de estas ayudas, ya que son las que tiene constancia el Ayuntamiento de Torrent que han realizado o están realizando la insonorización de sus casales así como adaptándolos a la normativa. El Ayuntamiento con esta medida quiere primar a aquellas fallas que busquen un equilibrio entre el derecho al ocio y al descanso, sin perder de vista la protección de unas fiestas de tanto arraigo y tradición como son las fallas y garantizar la seguridad de los propios falleros.

     No se trata de una medida coercitiva sino una medida que tiene como objetivo primar a aquellos que cumplan este equilibrio entre el ocio y el descanso. Este es el caso de aquellos locales que se insonoricen para evitar molestias a los vecinos y que garanticen las medidas de seguridad a sus ocupantes.

     Torrent también cada año subveciona a cada comisión fallera con 3.500 euros que los falleros pueden destinar a sus actividades festivas. Para este fin, el Ayuntamiento destina en su presupuesto cada año 94.000 euros. Además, la ayuda municipal al mundo fallero no se termina aquí ya que el Ayuntamiento para muchos de los eventos festivos, como verbenas o comidas, corren con los gastos de entarimados, sillas y mesas.

     Esta medida municipal se toma cuando el mundo fallero y las entidades festivas están debatiendo con la Generalitat y Ayuntamientos. En estas reuniones a tres bandas de todos los interesados en la regulación de los locales festivos, tanto de fallas como otras actividades, la propuesta que en un principio hacia la Conselleria de Gobernación es el dividir en tres tipos de escenarios. 

         En concreto, se parte de tres posibles escenarios -que podrán reducirse o ampliarse dependiendo de las propuestas de las partes implicadas- y que tienen en cuenta cuestiones como las actividades a realizar, la temporalidad de su apertura y el público al que se dirige. 

         La primera de las tipologías que propone el Consell comprende a los casales festeros gestores, en los que únicamente se realizan tareas de administración y gestión de la entidad social, cultural o festiva, y que podrán disponer del recinto para reuniones y juntas de comisión. En este caso el secretario autonómico de Gobernación dijo que a estos locales no se les aplicaría la Ley 4/2003, de Espectáculos Valenciana. 

         En segundo lugar, están los casales festeros no abiertos a la pública concurrencia, que sin ser considerados como establecimientos públicos podrán realizar actividades lúdicas y de ocio dirigidas únicamente a los miembros de la comisión. En este caso, podrán disponer de ambientación musical, teniendo en cuenta lo dispuesto en la Ley de Protección contra la Contaminación Acústica.  

         Por último, se encuentran los casales festeros abiertos a la pública concurrencia, que además están abiertos, habitual u ocasionalmente, al público general y por lo tanto estarán sujetos a la Ley de Espectáculos y deben respetar criterios de aforo, medidas de evacuación, protección contra incendios, y de aislamiento acústico, entre otras.